Memorias y futuro de un ex estudiante y futuro profesor

Recuerdo el lejano 2010 que fue el primer año en el confe, recuerdo la costumbre nunca abandonada desde ese año, de sacar la mochila hasta para los recreos, pues nunca se sabía que habría toma o se saldrá a 10 de julio a hacer barricadas, por tanto para agilizar el asunto la mochila se tornaba una fiel compañera, quizás sea la metáfora del liceo andar con la mochila, andar con lo indispensable de acá para alla, con las esperanzas fijadas en el entrevero de los sesos todos airosos de luchar y la siempre presente (aun) en el ansiedad por justicia social.

Quizás en el aspecto metodológico, sea un liceo un tanto poco constante pues fueron los 5 años en que estuve estudiando al menos 3 meses de cada año, un periodo de tomas y paros. Claro que con la excepción del 2014, que fue el único año en que de parte de los estudiantes no hubo paros ni tomas, de parte de los profesores sí.

No es el aspecto académico, una de las cosas que más me han marcado, si no que el tremendo arcoíris que se puede llegar a vislumbrar en el liceo, cuando llegue había una tremenda variedad de colores; habían desde personas neonazis (por muy extraño que parezca), hasta el más romántico anarquista en que convivían en armonía (hasta el periodo de las listas negras en diciembre, en donde ese primer año los cuartos salieron trasquilados por una organización de parte de los primeros para contrarrestar esa ofensiva) fue esa armonía, esa forma de poder confluir en un reducido espacio físico lo que más me agrada, y claro conversar sobre temas que aquejen y enfermen a la sociedad, con la intensidad que atañe a la juventud, algo que queda atesorado en la memoria de cada uno.

Fue interesante ver la tremenda metamorfosis del liceo, desde que llegue en marzo del 2010, cuando se hacían filas de hombres y de mujeres para el casino, donde había una tremendo mesón que no permitía el libre tránsito en la biblioteca, hoy una biblioteca abierta y con una burocracia en el tema del acceso a la lectura muy mínima en comparación con como era antes, aunque si recuerdo a la Sra. María Elena que era la bibliotecaria, asidua lectora de muchos libros y con la que solía mantener muchas conversaciones, me recuerdo del profesor Matías Reimer cuando tocaba megadeth (symphony of destrucción casi siempre), en la sala de música sobre todo en el recreo del almuerzo.

También del profesor José Miguel Neira, con el tengo un recuerdo un tanto dulce y agraz, si bien comparto con el un amor descarnado por el estudio de la historia, y mantenía frecuentes conversaciones, en el momento de estar en clases y de seguir el ritmo veía una actitud altanera, egocéntrica. (fue en ese momento en que cambio de signo de querer ser abogado a profesor) más de alguna vez contemplaba a mis compañeros, con el más elevado signo de frustración en los rostros porque claro no estaban adecuados a la metodología expositiva, el desafío que planteaba estar atento a la dicción, por la hora y media y el rápido abandono de la misma con la ayuda de un celular y los audífonos.

¿Para qué sirve coleccionar fechas, y buscar el condicionamiento de la reflexión? más de alguna vez en el parque que da a 10 de julio, comentábamos que las respuestas de las pruebas escritas, si bien no eran de un estilo elegante, como la forma de hablar en clases del profesor su contenido al menos era atingente al contexto conceptual al que apuntaba la pregunta, y por tanto no justificaba el “rojo” con el que se rajaba el promedio.

O leía una especie de sutil reprimenda, cuando alguien se manifestaba como agnóstico aduciendo a que era una siutiquería, y que recomendaba ser ateo, pues el humanista era inmanente.

Yo no puedo aseverar que alguien esté o no en lo cierto en temas como estos, lo que si se es que estaría tremendamente jodido, hoy mañana y siempre si me creo emperador de la verdad, sobre todo en las alturas del partido, en que la verdad más bien parece una falacia y la mentira parece la realidad.

Puedo si sentirme alegre si alguna vez llego a hacer mover la materia gris de una persona, en el arte de elegir su ataúd, su cruz, su paraíso con su consiguiente pedacito de cielo.

¿de qué sirve ser profesor si el recurso lingüístico empleado, no es accesible al resto?

Y es de eso que se trata la pedagogía, abrir espacios a la conquista intelectual, esa conquista se logra con el único recurso que tiene la humanidad para propagar aprendizajes de forma racional y es el lenguaje, es necesario pienso en llegar a tener un alto vocabulario es uno de los desafíos de la pedagogía, pero será útil enfrentar a un estudiante que por diversas circunstancias no es lector, a lo más se lograra un estudiante frustrado que se cerrara al dialogar con el profesor, con una almeja se cierra al paso del limón, el camino a seguir es una estrategia pausada, parsimoniosa y didáctica afín de evitar ese síndrome de la almeja.

Paso el tiempo y la Sra. Lemus (la directora) sale de la dirección asumiendo interinamente el inspector Rodrigo Fuentes cuando por fin arriba la actual directora Tamara es cuando el profesor Neira sale de la plantilla del liceo, Llegando Pedro Poch y un tremendo cambio en el ramo “realidad nacional”, fue en el curso un tremendo efecto aglutinante y motivante. Por primera vez veía compañeros ansiosos por entrar y no en salir pues comprendían lo que se hablaba porque claro el lenguaje era reciproco. Sin avisar llega el 2014 y tremendos cambios en el liceo, tan disimiles como el fin de los talleres abrumantes en las tardes, en donde se hacían lenguajes o matemáticas y llegan talleres en dónde se esparcía el estudiante y se relajaba.

Así transcurre el año la llegada de nuevos profes, y gente que iba y venía a hacer talleres al liceo y el cambio de la biblioteca, libros de poesía daban deseos de instalarse en ella y vivir ahí entre libros, entre silencio y ruido de mente.

Al fin Salí de cuarto medio, y un tanto sorprendido, fue la primera vez que el jacaranda que da al patio de 10 de julio, regalo en noviembre su lila, que hasta hoy me ronda cuando mi mente evoca y viaja al liceo. Y con un sonoro fracaso en la p.s.u que lejos de amilanarme, me sentí muy libre de toda responsabilidad académica y además aliviado de la salud de mi madre pude entregarme a una inquietud que desde algún tiempo me rondaba. Y es que la familia de mi madre es originaria de truf truf, en los extramuros de Temuco y para el tiempo de 1883 con motivo del alzamiento general de los mapuches, comandado por el lonko puelche Ceferino namunkura fueron desplazados a la actual reducción huahuanco.

Mis dudas y mi sed de aprender de todos ellos, que por suerte para mi están vivos me hacen continuamente viajar tanto a la casa de mi abuela como a múltiples lugares, donde me alejo de toda formalidad, para entrar en el reino de la oralidad, la profundidad de las personas sencillas que están toda su existencia dialogando con el campo, las plantas los arboles. Todavía sigo perdido en esos bosques y ríos de antaño, salen estas letras nerviosas en los asientos de un bus, entre pueblos y pueblos, cargado de epew (cuentos ancestrales), y bártulos de semillas, adivinanzas, dichos campesinos, risas de niños que solo conocer, el silban de los árboles o el canto de los pajaros, y que cuando vienen a Santiago y suben al metro dicen “mira mama, parecen ovejas”. Desde luego pienso nuevamente en mi futuro, nuevamente di la psu, esta vez si me fue como esperaba, pero no entre a la universidad todavía no hallo lo que busco, muchas preguntas azuzan el sueño, como los zancudos ahuyentan el sueño en las noches de verano. Muchas veces me ha tocado ver, o oír la discriminación en el mismo Temuco, su terminal de buses rurales que es un enorme bullir de ruido de vida, donde más de alguna vez oía decir a los niños “mama no quiero ir al colegio, los niños me molestan por mi apellido, o porque saben que bailo choike…”. Y su madre le dice que portas orgullosa tu apellido, pero hará sentido a la mentalidad frágil y separada del hogar de un imberbe de 8 o 9 años, que esta solo entre un lugar donde continuamente se niega en palabras del poeta Elicura Chihuialaf la “hermosa morenidad”.

Que papel cumple la educación y pedagogía ahí, dejo abierta la pregunta. Yo veo un intento de colonización, los mapuches tenemos una epistemología distinta, una forma holística de ver el mundo, una dualidad trascendente, una conversación abierta a perpetuidad entre el hombre y la naturaleza, entre los che y los ngen. Que hay en todo el wallontu (universo). Arranca a los niños de la casa, donde la oralidad del nutran (arte de conversar) y concordancia con el inazuan (arte de decir las cosas) y el kimun (sabiduría) dan forma a la mentalidad mapuche, al razikuan (forma de pensar, pensamiento) que engendra la forma de entender el mundo y de la necesidad espiritual del respeto al az mapu (tradiciones).

Yo no creo que para hacer pedagogía y academia se tenga que abandonar el territorio ancestral, es menester conquistar una forma de hacer academia que sea inocua en el sentido de no destruir los aprendizajes y la forma de pensar de parte de los pueblos originarios, porque en el momento mismo en que se abandone la mapu, la tierra la fuerza tremenda de los matte o los angelini, esos apóstoles del desarrollo forestal se harán de toda la tierra el espacio para sus sedientos pinos. Airoso me siento de saber los esfuerzos que hace la femae para revitalizar el mapuzugun, que a su vez tiene una hermosa mímica, que invita a interpretar las cosas, esto ultimo lo hace una lengua muy poética, muy filosófica, una profundidad intelectual que a diferencia del castellano describe todo basta con ver la literatura castellana se piensa que un escritor escriba como habla, pero para mí es al revés al tender a describir todo en la escritura, hablamos como escribimos, apelo aca a meter la punta de la nariz en la forma de pensar mapuche, que todavía no se da a saber entre el resto de la Chilenidad, y esperemos lograr el espacio.

Es tremendo el saber empírico que se encierra en la ruralidad, y es tremenda la sabiduría de los hombres y mujeres que a diario se empeñan en las luchas y en la agricultura de subsistencia, en la cual hoy en dia se ven muchas hermanas y hermanos, y veo en ellos el futuro de la humanidad ya que no tardamos en terminar de destruir el ecosistema, tarde o temprano la humanidad volverá los ojos a la agricultura y es ahí donde la academia, donde la pedagogía deberá jugar un papel preponderante ya que no hay recurso natural eternos si la principal forma de la economía de la humanidad se basa en el acaparamiento de todos ellos, socializando así el hambre. Así veo en lo humildes chachay y papay que pululan en las mañanas, por los mercados de Temuco, Valdivia, Osorno, etc… vendiendo los frutos de la tierra, el pasto cultural del futuro. El amor y la ternura que se profesa en el cuidado de las semillas, en los remedios cuando la tiña afecta a las ovejas, (ceniza de luma con agua) en los remedios de la lawentuchefe, en las oraciones de la machi, en el canto del weupife, en las las palabras del ngenpin, el el inazuan de los lonkos. Es necesaria la universidad tal como la entendemos, como un lugar donde compiten entre si para conseguir la nota la meritocracia (con el debido respeto de las personas que leen si se ven ofendidas) una tremenda apología a la competencia que de alguna forma condensa esas ansias en el inconsciente colectivo, y quizás por eso se ve una sociedad tan fragmentada, tan individualista y preocupada de cosas tan nimias, cuando hay todo un abanico de injusticias, horrores y cosas insípidas que darían horas de escritura.

Ahí es donde me quedo más dichoso, mi ejercicio de deriva me muestra en algunos lugares el simple hecho de tocar una puerta, y mis manos se ven rebalsadas de panes amasados, o quesos de casa o una copa de vino. (a mi modo de ver las cosas, la mayor arma de colonización), donde el egoísmo, y el individualismo, la atomización de la conversación en torno del fuego están a raya y tan frescos como hace 4000 mil años.

En esas puertas me voi nuevamente al confe, y a las querellas como tercero medio a frente al profesor neira, es tan tremendo el poder de las palabras, como el poder de la escritura. Recuerdo estar conversando con Fermín Sandoval Neculqueo mi tío abuelo, y me decía que las ovejas antes solían llegar a pastar hasta la falda del cerro ruka pillan, al oriente de huahuanco, distante de la casa a unos 8 km, hoy solo se acercan a solo 2 km ya que un día del año 1925, unos franceses. Los sr hiriart buscaban arrebatarle las tierras, y si no es por mi abuelo que por suerte para el resto si sabia leer, pudo al menos dar aviso y conservar cierta holgura de terreno, claro para la cantidad de gente de ese tiempo.

Hoy las familias crecen pero las tierras no se estiran.

Con esto último me digo que creo en una academia y en una pedagogía que haga su vivir con barro y sueños, y que sea llana en el ejercicio de la palabra, y que su empleo en profundidad no haga aguas a las diversas formas de pensar y entender el mundo. Y donde la elitizacion del lenguaje, no sea el precio a pagar por la profundidad del pensamiento, y sea la bendición para los que quieren preservar el orden establecido, confirmando la máxima que el derecho a saber es el privilegio de los que están sentados en el elefante blanco del poder.

Una academia que gire en torno a las necesidades del hombre común y silvestre, que tiene una poyesis en su propia sombra como humano, y no busca ponerle la pata encima al otro. Como pasa en las industrias, en el retail en donde la explotación hombre por el hombre bajo el eufemismo de la polifuncionalidad cobra ribetes intolerables.

Una forma de pensar y de hacer praxis, que se encargue de diversificar la forma de la consecución de alimentos, y la vida no sea entregarle 8 horas diarias a las conquistas de otro, si no al cultivo del espirtu.

Creo en esa academia vitalista, que salta y baila a las orillas del fogón, donde a cada rato saltan las memorias encerradas en lo más profundo, y a pesar de la fuerte represión cuando esta se va renacen con más fuerza, porque es un pensamiento vivo, como el jacaranda del confe.

Que en todas las primaveras florece y se tiñe de lila, se tiñe de vida

Saludos fraternos

Marcelo Molina Sandoval.

Huahuanco, Cunco/ San Bernardo.

 

SALGO DE CUARTO.

 Y volvere a ver el jacaranda

Me espera un viaje por la cintura cosmica

Me elevare como un silencioso

Volantin de plumas

Me elevo a la arebatada ilusion

Y desde los glaciares

Saludare a tus flores y a los brios del viento

Cuando juguetea en tus ramas.

Noviembre 2014.

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